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La trayectoria de Eleanor es profundamente singular. Antes de dedicarse al masaje, pasó más de veinte años trabajando en laboratorios de patología, donde obtuvo la acreditación nacional del Real Colegio de Patólogos en citología y se dedicó al diagnóstico del cáncer. Durante una década fue además directora técnica de un laboratorio de neurociencia del desarrollo en la Escuela de Investigación Médica John Curtin de la Universidad Nacional Australiana.
A los 50 años, movida por una inquietud profunda y una mirada cada vez más humana del cuidado, Eleanor decidió iniciar un nuevo camino y se formó como terapeuta, completando un Diploma en Masaje Reparador y Terapia Bowen. Desde el inicio, su sólida base científica la llevó a tender puentes entre el mundo médico y el terapéutico, redactando el primer curso de patología de diez semanas para escuelas de masaje en Canberra, un hito formativo en aquel momento.
Su compromiso con el desarrollo del masaje oncológico fue decisivo. El Consejo Oncológico de Nueva Gales del Sur, financió su iniciativa para llevar a Australia a Gayle MacDonald, autora de Medicine Hands, una de las obras de referencia en masaje oncológico. Juntas formaron a decenas de terapeutas y ofrecieron conferencias multitudinarias en distintas ciudades del país, contribuyendo de forma decisiva a la legitimación de esta disciplina.
Olivia Newton-John Cancer Wellness & Research Centre (Australia)
En los programas residenciales de Quest for Life, junto a Petrea King, Eleanor profundizó en su arte, desarrolló materiales formativos, escribió manuales y artículos para revistas profesionales, y comenzó a formar a masajistas oncológicos cualificados para enseñar su propio programa. Desde entonces ha formado estudiantes y profesionales en Australia y en numerosos países, incluyendo la capacitación de terapeutas ocupacionales con formación Bowen en Hong Kong, una gira de conferencias de cinco semanas por Alemania y programas formativos en los Países Bajos.
En 2017 fundó Oncology Massage Global (OMG), con el objetivo de dar continuidad y proyección internacional a su trabajo, especialmente en Argentina, España, Países Bajos y Australia, creando una red de profesionales comprometidos con un masaje oncológico seguro, consciente y profundamente humano.
Autora habitual en revistas profesionales y ponente en congresos nacionales e internacionales, Eleanor es una defensora incansable de los beneficios del masaje oncológico como terapia de soporte esencial en el proceso oncológico.
Su libro, «Tocando el cáncer: mi viaje de autodescubrimiento con el masaje oncológico», recoge no solo su recorrido profesional, sino también su legado: una manera de cuidar que une ciencia, experiencia, sensibilidad y respeto profundo por la persona.